24 de noviembre de 1975, La Vanguardia Española.
Desde Canarias hasta Vladivostok, un espacio en el que analizaremos toda la actualidad mundial, en especial la concerniente al espacio geopolítico euroasiático. Economía, política, historia.. desde un punto de vista eurasianista, antisionista, y contrario a la injerencia atlantista.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Rebelión, Gara y Sudán del Sur
La información que publica Rebelión el 10 de julio de 2011, titulada Nace oficialmente la nueva República de Sudán del Sur y que reproduce textualmente de una noticia del diario Gara, hace un flaco servicio a Rebelión y a los que intentan pensar de forma independiente, por publicar reproducciones de este tipo de forma tan acrítica.
No es inocente que este diario vasco, que orienta gran parte de su actividad a la, por otra parte, legítima búsqueda de la autodeterminación y la independencia del país vasco, haya dado pie a incorporar como un logro la secesión o independencia (¡la semántica!) de un fragmento de un país lejano y remoto, aunque sea el de mayor superficie de África (hasta ahora) y del que jamás nos cuentan nada que no sean barbaridades y despropósitos con intereses bastardos las más de las veces.
Este artículo está redactado de forma muy aséptica, con la intencionalidad de mostrar a los líderes que se alzan con el poder en el nuevo Sudán del Sur como “luchadores por la libertad” y protectores de “un Estado multiétnico y multicultural”.
El artículo sigue curiosamente, en este caso, la línea de los grandes medios de difusión occidentales, que también han jaleado y promovido esta independencia, algo sorprendente para un diario “contestatario” como Gara, generalmente opuesto a la supremacía e imposiciones de los poderosos sobre los débiles. Así, declara que “decenas de miles de personas” han estallado en gritos de júbilo y hasta han comenzado a llorar (de alegría, se supone) y que ha habido “diversos desfiles militares y demostraciones folclóricas”.
Se me hace de muy difícil digestión esta versión de Gara, describiendo de forma aparentemente neutral, pero en definitiva, como un verdadero logro desfiles militares y manifestaciones folclóricas en Sudán, de tan infausto recuerdo en nuestro propio país. Es evidente, que a Gara le ha movido mucho más el ansia de demostrar las posibilidades de segregación e independencia de regiones de un conjunto superior, que el análisis objetivo y más serio de lo que hay o puede haber detrás de la promoción de esa independencia.
Acaba el artículo panegírico con un colorín colorado que realmente produce algo de sonrojo y vergüenza ajena:
Juba, la capital del país, que ha duplicado su población durante estos días, ha sido remozada y adornada con pancartas y letreros en los que se anuncia que Sudán del Sur es "al fin libre".
O sea, que como tienen bandera propia y límites geográficos teóricamente reconocidos, ya son “al fin libres”.
Al que suscribe se le ocurren algunas otras claves que podrían ayudarnos a descifrar la independencia de la República de Sudán del Sur. Vamos a ellas:
En primer lugar, quizá fuese conveniente empezar con un poco de historia energética.
En efecto, Sudán, que era un país pobre y sin aparentes recursos energéticos, comienza a explotar petróleo hace pocos años. Concretamente, según el Statistical Review of World Energy de la multinacional British Petroleum, en el año 1993, pero el verdadero salto productivo arranca con el nuevo siglo y de la
mano de empresas chinas.
En pocos años, este desconocido país se coloca con una producción de medio millón de barriles diarios, un volumen muy considerable, teniendo en cuenta los numerosos países productores que están ya en declive.
Resulta curioso observar cómo las matanzas de Darfur comenzaron en 2003, bastante en coincidencia con los descubrimientos y puestas en producción de los yacimientos petrolíferos más importantes de Sudán.
Aunque en este caso British Petroleum no ofrece datos más que de la producción de petróleo y dice no tener datos del consumo interno, la Energy Information Administration (IEA) de EE.UU. sí ofrece datos de producción, consumo y por diferencia, exportaciones.
Se ve claramente en este caso que aparte de un consumo testimonial para transporte interno de algunas mercancías que debían servir para exportaciones, en la era previa a la explotación sistemática del petróleo el aumento del consumo interno, como en casi todos los países productores sometidos al dictado de los que poseen la tecnología y los medios de extracción, transporte y comercialización, se debe fundamentalmente al autoconsumo de la industria petrolífera y no a la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos.
Un artículo de la página web especializada en energía The Oil Drum (www.theoildrum.com), titulado “la partición de Sudán puede aumentar la producción de petróleo”, aporta algunos elementos claves que quedan generalmente fuera del escrutinio de los medios occidentales y esta vez, lamentablemente también fuera del artículo de Rebelión y Gara. Veamos algunos de ellos:
1. La Agencia para la Información de la Energía de EE. UU. (EIA, por sus siglas en inglés), hace notar que en 2009 las exportaciones de petróleo representaron más del 90% de los ingresos del exterior. El país opera fundamentalmente con combustibles de renovables (leña, paja, bosta de animales, etc.) y desechos
orgánicos, lo que refleja la situación de la mayor parte de la población del país. Por ello, cantar alegorías a que el sur del país “es libre, por fin”, cuando se están extrayendo de forma tremenda medio millón de barriles diarios que terminan en consumos ajenos, es, cuando menos, un sarcasmo.
2. Se ve que la producción de petróleo comienza a dispararse cuando el oleoducto de 1.600 Km se pone en funcionamiento. Éste es un gran trabajo de chinos, realizado en condiciones muy duras y que atraviesa el país desde donde se encuentran la mayor parte de los yacimientos, en el Sur ahora independizado, hasta Port Sudan, donde se ubica la terminal de embarque del crudo, en el Mar Rojo, en la que ahora es el
Sudán del norte desgajado.
3. El oleoducto fue construido por la Greater Nile Petroleum Operating Company (GNPOC), que está participada en un 40% por la China National Petroleum Corporation (CNPC), que es la empresa que opera el oleoducto.
4. Ésta ha sido, sin duda, una fuente enorme de disputas. La generación de flujos monetarios importantes y la forma en que se intentaba pillar un trozo de la tarta que venía del cielo, es lo que ha hecho que los principales beneficiarios (los grandes consumidores y empresas multinacionales explotadoras), hayan manipulado groseramente los conflictos étnicos y religiosos en su propio interés. Es algo que casi siempre sucede donde hay recursos en países sin desarrollar. En este caso resulta tan evidente que el silencio, cuando no el aleluya de Gara a que haya ganado una cierta parte explotadora y venda la independencia como un logro, cuando lo que busca es la estabilidad de su explotación de los recursos ajenos, resultan verdaderamente incomprensibles.
5. Para curarse de la creencia de que la independencia de Sudán del Sur es una obras de luchas de nacionales, de carácter étnico o religioso, para lograr “ser libres al fin”, como suelta Gara en su artículo, basta con ver el mapa de Sudán, la redistribución con la partición en dos países y las localizaciones de los principales yacimientos y recursos petrolíferos y el trayecto que sigue el actual oleoducto. Es una cura radical contra los creyentes en los pajaritos embarazados y una vuelta a una visión más materialista de la historia, por la que se concibe que la mayor parte de las actuales guerras son por los recursos:
Gráfico. Mapa preparado curiosamente por la USAID que ilustra las concesiones de petróleo
y gas en 200, en las que los chinos tenían una parte sustancial y llevaron un esfuerzo
importante en el desarrollo de las explotaciones. La frontera que se acaba de legalizar entre el
norte y el sur y coincide con la línea de demarcación de 1956, en color naranja el trayecto del
oleoducto, que pasa por dos refinerías en El Obeid y Jartúm (Khartoum) y llega hasta Port
Sudán en color rojo Fuente: Wikipedia, tomado de USAID.
6. Hay que ser muy inocente para pensar que una división del país, que deja el 75% de las reservas de petróleo de Sudán, calculadas en unos 6.500 millones de barriles, en el sur recientemente independizado, y cuya producción actual está en proporción similar en el sur, no tiene ni ha tenido nada que ver con las fuerzas que han producido esta segregación.
7. Sobre todo, resulta de lo más sospechoso que en medio de las tensiones sobre la independencia, se esté programando cuidadosamente un oleoducto alternativo de salida hacia el sur, con salida por el puerto keniano de Mombasa. Si bien este trayecto es técnicamente más corto en unos 200 km. menos que el existente a Port Sudan, la necesidad de bombear el fluido a las tierras altas de Kenia tiene también su complicación técnica y costes elevados. Está claro que esta ruta alternativa se hace para ganar en independencia respecto de Sudán del Norte, pero no necesariamente por parte de los ciudadanos o gobiernos de Sudán del Sur, sino más bien, de una lucha estratégica por variar las influencias de los grandes grupos multinacionales petrolíferos, en lucha cada vez más encarnizada por los menguantes recursos petrolíferos mundiales.
Este trayecto lleva debatiéndose unos años y se vende como un magnífico polo de desarrollo de los países de la región, que se supone beneficiaría a países como Uganda, que tendría un posible ramal, Tanzania, Kenia e incluso Etiopía y hasta la República Democrática del Congo, aparte, por supuesto, de al flamante Sudán del Sur.
Cuando se analizan un poco más en detalle estos sueños de desarrollo, en los que se han consorciado grupos aparentemente africanos como el Southern African Development Community(SADC), el Common Market for East o el Southern Africa (COMESA), que reunió pomposamente en 2008 para lanzar esta iniciativa a bastante líderes africanos, uno no deja de volver a tener la visión de Eduardo Galeano en sus famoso libro Las venas abiertas de América Latina, cuando menciona que los colonizadores de América Latina construían las infraestructuras básicamente desde las fuentes de los recursos hasta los puertos, no para servir a los ciudadanos latinoamericanos.
En este caso, la sensación es idéntica, pero al parecer, esto ha pasado inadvertido para Gara y paraRebelión, preocupados como están en mostrar precedentes independentistas, aunque sean tan teledirigidos como éstos.
8. Concluía The Oil Drum haciendo ver que la influencia actual en esa construcción de infraestructuras petrolíferas, que fue tan aparentemente tranquila y rápida, para tratarse de un país en un conflicto interno tremendo entre partes, estaba repartida en un 40% con intereses chinos, un 30% de Malaisia y un 25% por India; es decir un control casi absoluto y silencioso que había conseguido levantar de la nada una producción de petróleo que llega a los 500.000 barriles diarios y que espera conseguir unos 2 millones de barriles diarios para 2015. Todo un récord de anticipación. Para colmo, concluía que los rusos habían expresado también interés.
Para hacerse una idea de lo que los chinos, los malaisios y los indios habían logrado explotar en una década, baste saber lo que ha costado a los estadounidenses las dos invasiones de Iraq desde el año 1990. Visto en coste económico, militar y de vidas humanas, el asunto adquiere dimensiones siderales. Pero incluso visto desde un frío punto de vista de captura y aseguramiento del importante flujo de recursos iraquí y de sus reservas, la verdad es que han conseguido bastante poco.
Ha sido, hasta ahora, un ejercicio ruinoso, desde un punto de vista estrictamente económico, porque para adquirir el control de la producción petrolífera iraquí han tenido que mantener al país, primero bloqueado
durante tres o cuatro lustros, desde los años ochenta, hasta que realizaron la segunda y definitiva (por el momento) invasión del país.
En todos estos lustros, los yacimientos fueron explotados por el régimen de Sadam como mejor podían, pero provocando destrozos en los yacimientos por inyecciones de agua mal hechas y otros procedimientos poco ortodoxos de la industria para mantener los niveles de producción.
Pero incluso desde la invasión de 2003 se observa que no sólo no han conseguido aumentar la producción, sino que ha habido menor producción por los propios efectos de la guerra, los sabotajes de la resistencia y el deterioro incontrolable de muchas infraestructuras, que la que había antes de la invasión.
Mientras tanto y en ese mismo tiempo, a la chita callando, los asiáticos, con los chinos a la cabeza, habían conseguido en Sudán, con una infinitésima parte de los costes estadounidenses, no sólo económicos, sino militares y de vidas humanas, un ejercicio neto de medio millón de barriles partiendo de cero.
Y éste es un ejemplo de eficiencia explotadora neocolonial que algunos no podían dejar pasar sin actuar.
CONCLUSIÓN
Es evidente que los mayores beneficiarios de este cambio telúrico en Sudán no van a ser los países asiáticos mencionados. Me temo que tampoco lo serán los desangrados sudaneses del sur, sean estos animistas, cristianos o negros subsaharianos y mucho menos sus antiguos connacionales de mayoría árabe y musulmanes del norte. Habrá que mirar, más probablemente, a los que ya están dando palmas de alegría con las orejas, más señaladamente algunos medios de gran difusión occidentales, con los que paradójicamente se ven esta vez extrañamente alineados Gara y Rebelión, junto al simpático vendedor de café que regatea las cápsulas hasta a Dios bendito.
Y para los despistados, por si quieren alguna pista más, sólo deben echar una ojeada a las visitas simbólicas de grandes figuras del marketing internacional que han tenido en los últimos tiempos los sudaneses del sur. No hay más que escribir George Clooney y Sudán en los buscadores, para comprobar que la realidad a veces supera a la ficción.
Este actor de cine estadounidense protagonizó la película Syriana, en la que hace de viejo agente de la CIA (Bob Barnes), al que encargan asesinar a un joven y reformista jeque petrolero porque recién llegado al poder en el teórico emirato petrolífero, había salido reformista y le había dado por garantizar, a una empresa china, los derechos de explotación del gas natural que habían pertenecido durante mucho tiempo a una empresa estadounidense.
Pues bien, este famoso vendedor de cafeteras de lujo ahora encarna como nadie el papel de defensor de los derechos humanos en Sudán, siempre y cuando se trate del sur, claro está. Algunos de los artículos que se publican sobre vigilancia de violaciones de los derechos humanos en Sudan del Sur por parte del gobierno de Sudán del Norte son de libro; por ejemplo, véase el tituladoProyecto de George Clooney advierte por movilización de armas en Sudán, es prototípico. El actor patrocina un grupo de “monitoreo” de los derechos humanos, que a su vez accede, sin ningún tipo de pudor a fotos satelitales proporcionadas por el ejército de EE. UU. de un llamado “Proyecto Satélite Centinela”, que muestran actividades bélicas de las Fuerzas Armadas de Sudán(FAS) en Sudán. Todo ello, por supuesto, para velar por los derechos humanos y para conseguir “una nueva nación” en Sudán. Por lo visto, no considera necesario Clooney monitorear las actividades de su propio ejército en los países que invade y los destrozos que causa con ello. Si el ejército de EE.UU. está apoyando a esa organización humanitaria parece lógico sospechar, y mucho, de sus intenciones. Como decía un buen amigo mío, con las intervenciones estadounidenses en países ajenos “se temen mejoras”.
Se ve que el márketing estratégico estadounidense está de rebajas y aprovecha al polifacético personaje para repetirse a sí mismo, mientras vende café encapsulado a precio de tableta de hachís. Y parece que ha encontrado comprador de sus productos en Gara y, de rebote, en Rebelión.
Sería deseable, por último, que el muy respetable independentismo vasco empezase por tener en consideración que en las sociedades modernas, entre las que podríamos incluir a España y al País Vasco, hay un nuevo concepto que supera al de la independencia nacional clásica: se trata de la enorme interdependencia que se ha dado esta nueva forma de civilización industrial y tecnológica. Hoy no hay nadie realmente independiente; todos somos interdependientes.
Para ilustrar cuán vago, decimonónico y carente de sentido es este concepto de independencia nacional sólo hace falta ver cómo operan los mercados, al margen de las voluntades populares e imponiéndose a ellas, desbordando meridianamente los conceptos territoriales de nación.
Cuando el campo de explotación del capital llega a ser el mundo tan claramente como lo es ahora, el internacionalismo proletario es la única herramienta razonable y sensata frente a él, precisamente en un momento en que el concepto de proletario parecía desterrado y superado, especialmente en los países más capitalistas, que habían conseguido elevar el nivel de vida, aunque las más de las veces mediante campañas de expolio y saqueo de las riquezas ajenas en los lugares más remotos del planeta. Y los nacionalismos
corren crecientes riesgos de convertirse en nacional-socialismos, que velan exclusivamente por el destino del clan, mientras eluden analizar los componentes esenciales y los verdaderos orígenes de su riqueza y bienestar (el llamado Estado del Bienestar), las más de las veces generada por fabulosos e injustos intercambios desiguales a escala plantearía, que ahora se dice global.
Tal es el caso de España como Estado nación, pero también, sin lugar a dudas, del País Vasco como entidad nacional a considerar.
Viendo las cifras de dependencia energética del exterior, cabe preguntarse, en una sociedad moderna que no puede dar un paso sin consumir energía y cuyo transporte y sociedad de alta movilidad depende en un 95% del petróleo, qué tipo de independencia realmente tenemos o aspiramos a tener, mientras estos niveles sean los actuales.
Cabe preguntarse si los intercambios que hoy se producen en el mundo (entre otros con Sudán, por ejemplo) para la adquisición de ese bien preciado que es el combustible por excelencia, o de otros muchos bienes y servicios que provienen de países muy explotados y de los que disfrutamos en Occidente, son los adecuados o son más bien muy injustos.
Cabe, quizá, preguntarse si una sociedad cooperativa industrial en el País Vasco, que ha sido modélica hacia el interior en cuanto al tratamiento de sus empleados y modos de gestión, no estará, quizá, reproduciendo los modelos de comercialización de productos en el exterior que siguen las multinacionales más agresivas del sector; reproduciendo los modelos de intercambio desigual (no hay otra forma de competir en este mundo, salvo que todo el mundo cambie y eso exige una revolución de alcance planetario, no local), para copar y controlar mercados, sin que eso parezca importar mucho a los que interiormente se benefician, sin duda, de los logros comerciales, de las ventas en el exterior del País Vasco.
Caben muchas reflexiones, pero la de la del “al fin libres” de Sudán del Sur, en Gara y reproducido en Rebelión, me ha llegado al alma.
Por Pedro Prieto
La Unión Soviética que el magnate estadounidense Armand Hammer ayudó a construir
El
gobierno de EE.UU. fue el último en reconocer a los bolcheviques en
1933. Pero las relaciones entre el bastión del capitalismo y el
estado de obreros y campesinos habían sido ininterrumpidas desde la
Revolución de Octubre. Uno de los que actuó como intermediario
entre Washington y Moscú durante la Guerra Civil y la nueva política
económica fue un industrial: Armand Hammer, hombre de confianza de
Lenin.
El
industrial Armand Hammer, el "millonario rojo", como era
conocido en Occidente, comenzó su obra polémica con Lenin y la
completó en los años de la perestroika de Gorbachov.
Por
primera vez, Armand Hammer, un descendiente de inmigrantes judíos
procedentes de Rusia y médico de profesión, regresó a la tierra de
sus antepasados en 1921, en medio de la hambruna en la región
del Volga, que mató a casi 5 millones de personas. Entonces llevaba
una pequeña compañía farmacéutica de medicamentos, y creía que
Rusia devastada por dos guerras - Primera Guerra Mundial y la Guerra
Civil - era un campo prometedor para su actividad empresarial. En un
viaje en tren por toda Rusia, organizado por el Consejo Superior de
Economía Nacional, Hammer estaba tan impresionado con la magnitud
del desastre social, la cólera, la fiebre tifoidea y enfermedades de
la infancia que vio viajando desde Samara a Ekaterimburgo, que
decidió poner en Rusia millones de bushels* de trigo
estadounidense. Debido a la abundante cosecha, los agricultores de
los Estados Unidos no sabían qué hacer con su maíz, y simplemente
lo quemaban para evitar la caída de los precios. Los soviéticos
pagaron con pieles de Siberia, caviar y objetos de valor incautados a
las "antiguas clases explotadoras".
La
visión para los negocios de Armand Hammer ha ayudado a poner en
práctica este acuerdo para el régimen bolchevique a pesar del
bloqueo político y económico impuesto por los países occidentales.
Mientras que Armand personalmente no puso ningún dinero, su comisión
asciende a 100 mil dólares. Se convirtió en un hombre de confianza
del jefe de Comisarios del Pueblo, Vladimir Ulianov-Lenin. Entonces
se dio cuenta de que era más fácil y más rentable hacer negocios
con los dirigentes bolcheviques que no tenían ningún apoyo en el
mundo que con sus colegas occidentales, debido a que su intento de
vender los objetos de valor obtenidos en Rusia tuvo como consecuencia
una serie de demandas de sus antiguos propietarios y familiares que
acusaron a Hammer de comprar bienes robados. Se convirtió en un
agente de la influencia soviética en los países capitalistas y cayó
bajo el escrutinio del FBI y de la CIA más adelante.
En
1926, Hammer abrió la primera fábrica de lápices de la Unión
Soviética en Moscú. A finales de la década de 1920 Armand Hammer
se había convertido en el hombre más influyente de los Estados
Unidos en Rusia, en representación de 37 empresas líderes de
Estados Unidos, incluyendo el grupo de Henry Ford. Justo en ese
momento comenzó una ola de ventas de las exposiciones almacenadas en
el museo ruso. El gobierno soviético necesitaba desesperadamente
moneda para la industrialización, y aprovechó todas las
oportunidades para hacer dinero.
El
Comisario de Comercio, Anastas Mikoyan, fue nombrado responsable de
la dilapidación de la riqueza nacional. Su cliente principal que
utilizó su influencia en los círculos de la élite soviética era
el "millonario rojo" Armand Hammer. Él adquirió toda la
colección de pinturas y esculturas del museo Hermitage de Leningrado a precios
de ganga. Fue él quien trajo a Occidente la famosa serie de los
huevos de Fabergé que Viktor Vekselberg trajo de vuelta a casa por
90 millones de dólares hace unos años. Esta vez el ladrón
emprendedor no tenía miedo de ser demandado por la compra de objetos
robados ya que los antiguos propietarios - la familia imperial -
fueron destruidos durante la Guerra Civil.
Desde
el comienzo de la industrialización Hammer decidió abandonar Rusia,
donde residió durante ocho años. Al parecer, los métodos de
gestión de Stalin le producían ansiedad. Además, el gobierno en
1932 decidió nacionalizar su negocio del lápiz. En reconocimiento a
sus servicios a los soviéticos, recibió un pequeño pago. Los
esfuerzos de Hammer jugaron un papel importante en el hecho de que el
régimen bolchevique en Rusia fue finalmente reconocido por los
Estados Unidos. Después de su partida de Moscú, el médico
ingenioso regresó numerosas veces al país que lo hizo rico. Más
tarde, con la participación se construyó la mayor planta de la
Unión Soviética para la producción de amoníaco en Togliatti, así
como SovInCenter en Moscú, y el actual Centro Mundial de Comercio en
Krasnaya Presnya. Era amigo de todos los líderes soviéticos, salvo
de Stalin, y al último de ellos, Mijaíl Gorbachov, le encantaba
escuchar sobre sus experiencias con Vladimir Lenin.
Sin
embargo, el principal campo de actividad del "millonario rojo"
está ahora situado en Occidente. Después de la abolición de la Ley
Seca en los Estados Unidos, su compañía se convirtió en el mayor
productor de alcohol en el país. A finales de la década de 1950,
compró una pequeña compañía petrolera, la Occidental Petroleum
que, gracias a los enormes sobornos a la corte del rey Idris de
Libia, se convirtió en un monopolio sobre los yacimientos
recientemente descubiertos en el país africano. A principios de 1980
los ingresos de Hammer alcazaban la mitad de mil millones de dólares
al año.
Presentó
su amada Unión Soviética con un cuadro de Goya que sigue siendo el
único en Rusia. Muchos expertos creen que se trata de una
falsificación, ya que Hammer lo compró por 60 mil míseros dólares.
A cambio, se le dio un original de Kazimir Malevich que el empresario
inmediatamente vendió por 750.000 dólares. Incluso después de su
muerte, el "millonario rojo" logró engañar a todo el
mundo. Usó Occidental Petroleum como su propio cerdo hucha, y
prometió montañas de oro a muchas organizaciones de caridad y
museos. Pero como el mayor magnate del petróleo, logró dilapidar
todos sus millones. Sus sucesores se quedaron nada más que con
deudas.
![]() |
| Israel honra a Armand Hammer con motivo de su 90 cumpleaños. |
Alexander
Perechny
*Bushel:
Medida anglosajona (fánega).
Artículo
traducido de Pravda.ru
viernes, 28 de septiembre de 2012
Israel está dispuesto a apoyar la causa catalana
Como muestra el amplio reportaje que el diario israelí Haaretz publica este viernes sobre el proceso iniciado en Cataluña. Un reportaje firmado por el jefe de internacional de uno de los principales rotativos israelíes, Adar Primor, que incluye una entrevista con el portavoz de Solidaridad Catalana por la Independencia, Alfons López Tena. "El boomerang ya está en camino: los catalanes darán su respuesta a Rajoy el 25 de noviembre ", asegura el diario para añadir que los" catalanes están decididos a eludir la Constitución española y hacer un referéndum de independencia". Una consulta que Haaretz define como" una patata caliente que pronto terminará en las faldas de la Unión Europea ".
El diario aprovecha la ocasión para recordar los conflictos similares que existen actualmente. "La última victoria de los separatistas de Quebec, Canadá, los continuos esfuerzos para desmantelar el reino de Bélgica, y el referéndum nacional que se celebrará en Escocia en 2014 son sólo algunos ejemplos que lo demuestran. Ni una federación ni una confederación, ni la autonomía, ni esquinas "cierra la edición de hoy del Haaretz. De hecho, sentencia que no cabe posibilidad de un "estado binacional".
El diario destaca la entrevista al diputado Tena que recuerda que el lema "Es la economía, estúpido" es sólo una de las causas del separatismo catalán. "Nuestro honor y nuestra libertad son fundamentales para el despertar", asegura el diputado que añade que "hasta sin la crisis económica habría una mayoría clara por la independencia".
Asimismo asegura que una "Cataluña independiente será amistosa con Israel".
Traducido de Nació Digital
Traducido de Nació Digital
jueves, 27 de septiembre de 2012
¿Cómo celebran los judíos Yom Kippur?
El martes pasado 25 de septiembre de 2012 los judíos comenzaban la celebración del día más sagrado del calendario judío, las 25 horas de ayuno y la contemplación conocida como "Yom Kippur".
Así
es como los judíos celebran sus fiestas en la Palestina ocupada, no
tanto festejando, sino sometiendo a la iniquidad y haciendo la vida
imposible a todo el mundo y celebrando su sufrimiento.
Durante
esta fiesta judía, así como durante todas las festividades judías,
Israel impone complicaciones adicionales en las vidas de los
palestinos sumado al horror que ya están obligados a vivir todos los
días por la ocupación judía. Esto significa que los pacientes de
enfermedades del corazón, cáncer, riñón ... no pueden ir a los
hospitales, que la gente debe morir en sus casas porque no se dispone
de ayuda médica, las mujeres embarazadas deben dar a luz en el
infierno y no en un hospital, los estudiantes deben permanecer en el
interior, los muertos en Hebrón no pueden ser enterrados en el
cementerio, se prohibe abrir las ventanas en las casas del corazón
del casco antiguo ocupado de Hebrón, a los musulmanes no se les
permite orar y la vida debe de estar muerto para todo el mundo no es
un judío .
Abu Ali cuenta: "los colonos judíos arrasaron unos 150 olivos, y comenzaron a arrojar piedras contra nosotros mientras se aproximaban lentamente hasta que estuvieron cerca de nosotros. Yo no era capaz de hacer nada más que gritarles para que salieran de mi finca".
Esta es la manera tan especial en la que los judíos ocupando Palestina celebran su "Yom Kippur" de este año, con el abuso, la violencia racista, el terrorismo y haciendo alarde de un vandalismo extremo que al parecer está firmemente arraigado en la cultura judía.
Abu Ali cuenta: "los colonos judíos arrasaron unos 150 olivos, y comenzaron a arrojar piedras contra nosotros mientras se aproximaban lentamente hasta que estuvieron cerca de nosotros. Yo no era capaz de hacer nada más que gritarles para que salieran de mi finca".
Esta es la manera tan especial en la que los judíos ocupando Palestina celebran su "Yom Kippur" de este año, con el abuso, la violencia racista, el terrorismo y haciendo alarde de un vandalismo extremo que al parecer está firmemente arraigado en la cultura judía.
"Me
rodearon y comenzaron a golpearnos, nosotros
éramos 3
y ellos
más de 20. Me
hirieron y caí al suelo, pero en lugar de dejarme en paz,
utilizaron
un instrumento afilado y me cortaron la oreja derecha y la tiraron
delante de mis ojos. Me
desmayé y desperté en el hospital".
La
esposa de Abu Ali cuenta: "los colonos judíos pensaban que mi
marido había muerto. Lo dejaron con sangre cubriendo su cuerpo,
le cortaron la oreja derecha, le hicieron una herida abierta en la
cabeza de 4 centímetros de largo, y luego le hicieron cortes en las
manos y los pies, algunos de ellos eran largos y rectos ".
Y
agregó: "Después de que los colonos judíos abandonaron el
lugar, los amigos de mi marido que estaban todos heridos pero menos
que él, trataron de ayudarle. La policía israelí llegó y
decidió trasladar a Abu al hospital de Jerusalén en la ambulancia
Magen David, pero la ambulancia se detuvo durante dos horas en el
puesto de control de "Hizma" al norte de Jerusalén.
Las
fuerzas de ocupación judía recharazon permitir que Abu Ali fuera a
Jerusalén para atención, porque era su más sagrada fiesta de Yom
Kippur. Después de dos horas sangrando y sin atención médica,
Abu Ali fue trasladado en estado grave al hospital de Ramallah por la
ambulancia Media Luna Roja Palestina".
Esta
es la manera tan especial en
la que
los judíos
ocupando Palestina celebran su "Yom Kippur" de este año,
con el abuso, la violencia racista, el terrorismo y haciendo alarde
de un vandalismo extremo que al parecer está firmemente arraigado
en la cultura judía.
Traducido
del blog de Kawther
Salam
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